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Caminando por la calle de Alcalá desde Cibeles en dirección
a la Puerta del Sol, por un bellísimo y emblemático Madrid, estos días
impresiona comprobar cómo los edificios de la llamada “Operación Canalejas”
están siendo prácticamente demolidos. Los que corresponden a los números 6
a 14 de Alcalá, con vuelta a la calle de Sevilla, hasta la plaza de
Canalejas, ejemplos de una arquitectura singular y testigos de toda una
época.
Calle Sevilla, Alcalá, mayo 2014
Quedan solo las fachadas. Tras los huecos de las ventanas en
los entristecidos muros contemplamos el vacío… como si hubiera ocurrido una
catástrofe irremediable. Pero no, fueron las grúas y máquinas demoledoras
de las que desconozco su nombre las que se apoderaron del interior de
las construcciones hace ya meses.
La obra arquitectónica, el espacio ideado por sus autores y
finalmente construido (también las reformas sufridas a lo largo de los
años), todo está desapareciendo. Impunemente. Dicen los promotores que los
elementos valiosos
serán conservados, restaurados y restituidos...
Marzo 2015
Lo más grave, lo más preocupante, es que varios de estos
edificios estaban protegidos, dos de ellos al máximo Nivel 1. La antigua
sede del Banco Español de Crédito, antes Palacio de La Equitativa, calle
Alcalá 14, incoado Bien de Interés Cultural desde 1977; y el Banco Hispano
Americano, con fachada a la Plaza de Canalejas nº 1, declarado BIC. Ambos,
catalogados como edificio Singular, con el rango de Monumento. Pero no ha
servido de nada.
Los niveles de protección fueron rebajados para poder dar
vía libre al proyecto de construir en la codiciada manzana un nuevo y único
edificio que incluirá entre otras cosas un centro comercial y un hotel.
Hoy no vamos a contar la historia de los edificios, ni la
vida de los arquitectos que los crearon. La Asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio
elaboró con fecha febrero de 2014 un informe precioso y completísimo sobre
los edificios amenazados, firmado por Amparo Berlinches, que podéis leer aquí.
Y denunció la situación aportando toda la información necesaria.
Lamentablemente todos los esfuerzos por evitar la
destrucción fueron inútiles. Ya no tiene remedio.
Algo que sinceramente nunca imaginé podría ocurrir. Hay
lugares que creemos que están a salvo, son tan importantes que nadie podría
derribarlos… pero ahora ya podría temer cualquier cosa.
¿Podríamos imaginar que en esta misma calle de Alcalá
esplendorosos edificios como Las Cariátides, antiguo Banco de la Plata,
luego Banco Central, actual y bien conservado Instituto
Cervantes, o el mismísimo Banco de España, fueran vaciados
por completo? Incluso el Palacio
de Cibeles, actual sede del Ayuntamiento, antes de Correos…
todos ellos edificios con interiores maravillosos. Si los vendieran… ¿qué
pasaría? Es solo una desagradable suposición, pero tal como están las
cosas, hoy todo parece posible.

Yo no recuerdo cómo pudo ser la sede del histórico edificio
de Banesto, sí recuerdo vagamente, por haber entrado con mi padre alguna
vez cuando era pequeña, la oficina del Banco Hispano Americano. La belleza
de la Sala central de Operaciones, el lujo de sus mármoles, escaleras… el
aspecto de las entidades bancarias construidas a finales del siglo XIX,
comienzos del siglo XX. Muestras de Arquitectura, con mayúsculas, no solo
fachadas. Bienes de interés cultural, histórico y artístico, máximos
ejemplos de utilización de las artes decorativas, que alcanzaron su
esplendor en esta etapa y en estos edificios singulares, hoy desprotegidos.
Por : Mercedes
Gómez
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